Segunda Génesis
Quizás hoy a muchos les sorprenda, pero los X-Men no arrancaron con el
pie derecho en su primera etapa en Marvel. Las primeras historias, como siempre
a cargo de la dupla Lee-Kirby, están muy lejos de los grandes clásicos que
poblaban a la renovada editorial a principios de la década de 1960. Y cuándo
otros equipos tomaron el timón, las ventas ya habían dejado de acompañar, más
allá de la increíble mejora en las aventuras de los mutantes.
Durante cinco largos años, el Profesor X y sus alumnos/as vagaron por
variados títulos de la editorial, tratando de volver a recuperar el
protagonismo de su propia revista, reducida a meros reprints de sucesos
pasados, pero parecía ser que los X-Men iban camino a la segunda línea de
personajes de la editorial.
Sin embargo, ya en 1975, Marvel había crecido lo suficiente para darle otra oportunidad a los mutantes. La editorial había decidido lanzar nuevos súper grupos en unas revistas especiales llamadas Giant-Size, y Roy Thomas (guionista de la mejor etapa del run original de los X-Men), negoció el relanzamiento de éstos, renovados, con mayor diversidad en cuánto a etnias y nacionalidades.
El número especial nos muestra a un Profesor Charles Xavier reclutando
ciertos mutantes lo largo y ancho del planeta. Nightcrawler, Wolverine (todavía
llamado Arma X), Coloso, Tormenta, Thunderbird, Sunfire y Banshee (que ya
aparecía en las historias originales del grupo). Ya de vuelta en la
mansión-base de los mutantes, a los nuevos miembros se les presenta a Ciclope,
líder del antiguo grupo, y se les cuenta que la misión para la cual se les ha
convocado es la de, justamente, rescatar a éstos.
La aventura lleva al nuevo grupo a Krakoa, dónde descubren que dicha
isla resulta estar viva y ser la responsable de mantener cautivos a los hombres
X. Con la misma cumplida, los X-Men ahora son TRECE miembros, propiciando
algunas renuncias, a cargo de los guionistas, para que el grupo quede reducido
a la mitad.
Curioso es que, más allá de los personajes creados para este número, la
misión de diversificar a los mutantes para captar nuevos mercados nunca se
cumplió. ¿El motivo? Quizás que Marvel no lograra, en ese momento, entrar a los
mercados de Alemania, la U.R.S.S y Kenia (lugares de origen de algunos de los
nuevos mutantes), los haya hecho desistir con la idea.
Por lo demás, el número es un clásico. El guionista Len Wein logra hacer
encajar muy bien a los nuevos miembros del equipo, y el dibujante Dave Cockrum
se luce con un arte muy bello, que nada tiene que envidiarles a los dibujantes
anteriores del grupo, como Jim Steranko o Neal Adams.
Los X-Men volvían a obtener nuevas aventuras en su propio título a
partir del número 94, iniciando su etapa más gloriosa, la cual duraría casi 20
años.