martes, 15 de noviembre de 2022

Batman vol 1 78 (1953) / Detective Comics 225 (1955)

 

El Marciano de Marte

Estamos en 1953, en ese ínterin sin nombre entre las edades de Oro y de Plata, Batman no está en su mejor momento, en el número 78 de la revista que lleva su nombre, un personaje particular aparece, una especie de Detective de Marte…  ¡PARÁ!, aunque parezca algo ilógico, aquí tenemos la primera aparición de Roh Kar (Rocar según Novaro),  el Detective Marciano (Martian Manhunter) de Tierra 2.  No nos engañemos, es obvio que esto fue una decisión posterior de Dios sabe quién (bah, yo no lo sé), pero la mención corresponde porque, entre la aparición de este personaje y el que hoy nosotros conocemos como el Marciano de Marte, pasaron solamente dos años, ¿coincidencia o influencia?



La cuestión es que Roh Kar es un detective enviado del planeta rojo para ayudar a Batman y a Robin a capturar a The Stranger (Misterio en la traducción mexicana),  fugitivo que planea una invasión a gran escala con armas de la Tierra, las cuáles roba en Gotham, dejando perplejos a los policías. Batman y el Detective de Marte lo capturan, éste último se lo lleva a su planeta natal, fin. Nunca más lo volvemos a ver, al menos  en la Pre-Crisis.

Pero yo se que ustedes quieren que yo hable de J’onn J’onzz, el marciano aparecido en la Detective Comics 225, el que fue creado por Joseph Samachson , Jack Miller y Joe Certa.  Más allá del título de la revista, estamos más cerca de la Silver Age, en noviembre de 1955, y la ciencia ficción domina absolutamente el comic book estadounidense.  Dicho esto, el Detective Marciano podría ser, según algunos lo es, el primer superhéroe de la misma, pero esta teoría es difícil de aceptar, creo yo, por un tema de época (sin la búsqueda de re-instalar el concepto de superhéroes en los comics), que considera al marciano un personaje más “ciencia ficcionero(?)” que superheroico.

La historia es entretenida para la época. Un científico de apellido  Erdel crea una maquina a la que él llama “cerebro robot”, con ella, busca explorar otros mundos y dimensiones. Sin embargo, lo que ocasiona el ponerla en funcionamiento, es la transportación de un ser verde y extraño, que le dice rápidamente al doctor que entiende su idioma a raíz de leer sus pensamientos. Luego le dice que es J’onn J’onzz (Julio Jordán para los de Novaro), que es un científico de Marte, y que quiere regresar a casa.



El científico dice que no puede hacer eso, al menos no en ese momento, ya que tendría que alterar su máquina, algo que le llevaría años. Pero se ve que había que buscar la manera de establecer definitivamente al marciano en la Tierra (ya su “otro yo” se había escapado en 1953), y el Dr Erdel sufre un infarto y muere, dejándolo abandonado.

Ahí el Martian Manhunter (alguna vez lo iba a tener que nombrar en inglés), decide que nuestro planeta está atrasado, comparando con su Marte natal, y dónde más se nota esto es en los crímenes ocurridos en el día a día, así que se convierte en detective de la policía, y comienza a asustarse de sus compañeros, ya que, todos fuman, y su única debilidad es el fuego.

Cómo ven, es una historia de origen, sencilla, sin vueltas y que presenta bien al personaje. En estas primeras historias, J’onn es un “prisionero” en la Tierra que, mientras busca la forma de volver a su Marte natal, utiliza sus poderes para resolver casos criminales como detective.

El arte de Certa es, a falta de una mejor palabra, particular. No es atractivo para nada, pero, su Martian Manhunter, es mejor que él que dibujaran en las primeras épocas de la Liga de la Justicia. Para la época, es un arte promedio.



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