martes, 20 de diciembre de 2022

Navidad con los Superhéroes 2

 


Should Auld Acquaintance Be Forgot



En esta ocasión, vamos a salir un poco de la Edad de Plata, para hablar de una historia navideña

Los comics de superhéroes y la Navidad son temas que, a pesar de tener mucha relación en el mundo de las viñetas, no terminan de consolidarse entre el público general que consume las historias de éstos maravillosos personajes, o al menos no tanto como otros productos más masivos, cómo las series y las películas, pero quizás esa sea la respuesta, su masividad.  Sin embargo, hay historias memorables que unen éstos dos conceptos, y hoy vamos a ver una de ellas.

Publicada en Christmas with the Súper-Heroes número 2 de 1989, “Should Auld Acquaintance Be Forgot” es el último orejón del tarro en esta recopilación especial de historias navideñas protagonizadas por los seres con capa. Para empezar, está protagonizada por Deadman, personaje subvalorado con grandes etapas en su impronta, pero que no goza del reconocimiento que pueden tener otros personajes, caso Flash, por decir uno por fuera de los más masivos. Cómo nunca hable de Deadman en el blog, voy a hacer un pequeño apartado resumiendo su historia.



Boston Brand es un acróbata de circo que fue asesinado por un asaltante misterioso. A su espíritu, la diosa  hindú Rama Kushna, le da el poder de poseer cualquier ser vivo, para obtener justicia por su asesino, pero, al mismo tiempo, Deadman debe hacer justicia para los demás inocentes. Este singular personaje, apareció en Strange Adventures 205, y fue creado por Arnold Drake y Carmine Infantino.

Pero hay dos cosas más para mencionar en esta historia. Una es el contexto, estamos ya en la Post-Crisis, con muchos de los personajes sufriendo la pérdida de hechos y sujetos de lo previo a 1985, y acá entra la segunda cuestión, la aparición de segundo personaje de esta historia: Supergirl.

Allan Brennert, guionista del relato, nos muestra a un Deadman angustiado, con gran necesidad de sentir contacto humano, más aún en uno de los días más bellos del año, es decir, Navidad. A pesar de ir saltando de cuerpo en cuerpo, con el objetivo de alivianar su dolor, no encuentra consuelo, sino un baño de realidad, ya que, la alegría que siente no es suya, sino de otra persona.

Sentado en una esquina, maldice la ingratitud que él siente por parte de los demás hacia su tarea, y es allí cuándo aparece una mujer, quién dice que puede verlo, sentir su angustia, pero que es importante que la escuche, obviamente, esta mujer es Kara.



Lo que sigue es una demostración de entender el significado de un personaje. Brennert, en pocos cuadros, nos recuerda quién era Supergirl, sus cualidades más importantes, y su importancia dentro del viejo universo que acababa de terminar un par de años antes. El guionista parece haber entendido que algo especial se había ido, y que no podía ser olvidado fácilmente. Honestamente, estamos ante una de las mejores historias de Supergirl de la Pre-Crisis (aunque sé que se público posteriormente), se condensa en pocas palabras quién era Kara, que representaba. Un gran momento para un gran personaje que creo que DC nunca supo valorar lo suficiente.

En el arte encontramos a Dick Giordano, en ese momento vicepresidente y editor ejecutivo de la compañía, con lo cual no puedo evitar pensar si esta fue su forma de redimirse ante la decisión de borrar de la existencia a la chica de acero, o quizás sus disculpas, pero el dibujo es hermoso, y acompaña perfecto al guión.

Cómo punto final, la historia está dedicada al co-creador del personaje, Otto Binder, y al principal artista de la misma, Jim Mooney, como para no dejar dudas sobre su intención.

Si todavía no leyeron este comic, sugiero que corran a buscarlo para acompañar las cercanas festividades. No sólo encontrarán un homenaje a un personaje, sino una reflexión sobre lo que significa el altruismo, algo que al ser humano siempre le fue costoso.



¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS A TODOS Y A TODAS!!!!

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