Should
Auld Acquaintance Be Forgot
En esta ocasión, vamos a salir un poco de la Edad de Plata, para hablar
de una historia navideña
Los comics de superhéroes y la Navidad son temas que, a pesar de tener
mucha relación en el mundo de las viñetas, no terminan de consolidarse entre el
público general que consume las historias de éstos maravillosos personajes, o
al menos no tanto como otros productos más masivos, cómo las series y las
películas, pero quizás esa sea la respuesta, su masividad. Sin embargo, hay historias memorables que unen
éstos dos conceptos, y hoy vamos a ver una de ellas.
Publicada en Christmas with the
Súper-Heroes número 2 de 1989, “Should
Auld Acquaintance Be Forgot” es el último orejón del tarro en esta
recopilación especial de historias navideñas protagonizadas por los seres con
capa. Para empezar, está protagonizada por Deadman,
personaje subvalorado con grandes etapas en su impronta, pero que no goza del
reconocimiento que pueden tener otros personajes, caso Flash, por decir uno por
fuera de los más masivos. Cómo nunca hable de Deadman en el blog, voy a hacer
un pequeño apartado resumiendo su historia.
Boston Brand es un acróbata de circo que fue asesinado por un asaltante
misterioso. A su espíritu, la diosa
hindú Rama Kushna, le da el poder de poseer cualquier ser vivo, para
obtener justicia por su asesino, pero, al mismo tiempo, Deadman debe hacer
justicia para los demás inocentes. Este singular personaje, apareció en Strange Adventures 205, y fue creado
por Arnold Drake y Carmine Infantino.
Pero hay dos cosas más para mencionar en esta historia. Una es el
contexto, estamos ya en la Post-Crisis,
con muchos de los personajes sufriendo la pérdida de hechos y sujetos de lo
previo a 1985, y acá entra la segunda cuestión, la aparición de segundo
personaje de esta historia: Supergirl.
Allan Brennert, guionista del relato, nos muestra a un Deadman angustiado,
con gran necesidad de sentir contacto humano, más aún en uno de los días más
bellos del año, es decir, Navidad. A pesar de ir saltando de cuerpo en cuerpo,
con el objetivo de alivianar su dolor, no encuentra consuelo, sino un baño de
realidad, ya que, la alegría que siente no es suya, sino de otra persona.
Sentado en una esquina, maldice la ingratitud que él siente por parte de
los demás hacia su tarea, y es allí cuándo aparece una mujer, quién dice que
puede verlo, sentir su angustia, pero que es importante que la escuche,
obviamente, esta mujer es Kara.
Lo que sigue es una demostración de entender el significado de un
personaje. Brennert, en pocos cuadros, nos recuerda quién era Supergirl, sus
cualidades más importantes, y su importancia dentro del viejo universo que
acababa de terminar un par de años antes. El guionista parece haber entendido
que algo especial se había ido, y que no podía ser olvidado fácilmente. Honestamente,
estamos ante una de las mejores historias de Supergirl de la Pre-Crisis (aunque
sé que se público posteriormente), se condensa en pocas palabras quién era
Kara, que representaba. Un gran momento para un gran personaje que creo que DC
nunca supo valorar lo suficiente.
En el arte encontramos a Dick
Giordano, en ese momento vicepresidente y editor ejecutivo de la compañía,
con lo cual no puedo evitar pensar si esta fue su forma de redimirse ante la
decisión de borrar de la existencia a la chica de acero, o quizás sus
disculpas, pero el dibujo es hermoso, y acompaña perfecto al guión.
Cómo punto final, la historia está dedicada al co-creador del personaje,
Otto Binder, y al principal artista
de la misma, Jim Mooney, como para
no dejar dudas sobre su intención.
Si todavía no leyeron este comic, sugiero que corran a buscarlo para acompañar
las cercanas festividades. No sólo encontrarán un homenaje a un personaje, sino
una reflexión sobre lo que significa el altruismo, algo que al ser humano
siempre le fue costoso.
¡¡¡¡¡FELICES FIESTAS A TODOS Y A TODAS!!!!
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