Starro el Conquistador!
1960. Ya hace seis años que el Comics Code Authority está regulando el
contenido de los comic book estadounidenses, y hace cuatro años que, al menos
oficialmente, los superhéroes están volviendo a poblar las viñetas.
El hombre detrás del regreso de conceptos como Flash, Green Lantern y,
de lo que vamos a dedicarnos hoy, es Julius
Schwartz, un editor que ya trabaja para DC, pero que será el encargado de relanzar viejos conceptos, pero
con nuevos personajes y orígenes tras las máscaras. Dónde había magia, ahora
hay ciencia, dónde estaba Jay Garrick,
ahora esta Barry Allen.
Pero hoy no vamos a hablar de individuos, sino de otro concepto que Schwartz se animará a relanzar, ya un
poco más confiado tras algunos éxitos, el grupo de superhéroes.
El lugar para exhibir la nueva aleación fue The Brave and The Bold, una revista, originalmente planeada para
contar historias del pasado, pero que hacía poco que había cambiado su
contenido, apuntando a probar nuevos conceptos y personajes. En el número 28 de
dicha gaceta, la Liga tendría su
presentación, no así su primera aventura, al menos no para sus miembros. Así,
vemos a Aquaman, no sólo
comunicándose con los demás miembros mediante dispositivos de señalización,
sino que el grupo ya tiene protocolos y cuartel general.
Schwartz siguió con uno de
sus guionistas base, Gardner Fox,
creador de la JSA, que no dudo ni
por un minuto en repetir la misma fórmula: presentar el conflicto y a los
personajes, dividir al equipo en aventuras individuales, y reunirnos al final.
A pesar de reiteración, es bueno para el desarrollo de la historia que no se
gasten páginas en explicarnos quiénes son estos personajes, y de dónde vienen.
Sólo hay 26 páginas, y el veterano guionista sabe que el punto fuerte es la
historia simple y directa.
Otro punto a destacar en el guión es que, a pesar de venderlos como
miembros, Superman y Batman se ausentan de la aventura
principal. La verdadera razón era que
sus editores, Mort Weisinger y Jack
Schiff, respectivamente, no querían arriesgarse a que los personajes pasen
a vender menos en sus respectivos títulos. Pero Fox aprovechó esto para mostrar más de los personajes menos
populares de la DC, y darles mayor
protagonismo por fuera de sus publicaciones en solitario.
Con respecto al villano, es decir, Starro
el Conquistador, responde a uno de los típicos villanos de esta primera
época de la Liga: el alienígena conquistador. Pero hay que decir que, a
diferencia de muchos, la estrella de mar había llegado para quedarse. Además,
el método para vencerlo es más estratégico y científico que simplemente molerlo a golpes. Obviamente,
al final, el equipo debe mostrar que la unión genera la victoria, sino, ¿Para qué están
juntos?
Hablemos de Snapper Car, la
mascota del grupo (no es broma). Snapper, llamado así por su tendencia a
chasquear sus dedos (Snapper significa chasqueador en inglés), responde al
modelo del “acompañante joven” que debía acompañar al superhéroe. Si bien es
cierto que miembros del grupo, como Flash, tenían ya sidekick, Schwartz, Fox, o quizás los propios jerarcas de
la editorial, decidieron que la Liga tuviera uno propio, original, y sin
relación con ninguno de ellos individualmente. Así, el joven es habitante de Happy Harbor (no es broma), una de las
ciudades que Starro invade, y
resultar ser el único que no es hipnotizado por el invasor, ya que, tiene la
clave, indirectamente, para vencerlo.
El arte corre por cuenta de Mike Sekowsky en los dibujos Y Bernard Sachs
en las tintas, salvo la parte de Flash a cargo de Frank Giacoia. Realmente,
nada a destacar, Sekowsky cumple con presentar a todos los personajes sin que
se pierda el hilo narrativo, pero su dibujo no es nada atractivo.
Concluyendo, tenemos otra historia modelo de los comienzos de la Silver
Age de DC Cómics. Dónde viejos conceptos se reformulaban, dónde la mayoría de los guionistas de la década
anterior seguían siendo los más confiables a la hora de obtener éxitos en
ventas, el arte seguía anclado y los nuevos personajes aún no se habían
afianzado. Pero, también, tenemos bases; la ciencia sustituyendo a la magia,
nuevos rostros sustituyendo a los viejos y los invasores espaciales a los nazis.
La Liga de la Justicia de América (Justice League of América) va a ser una de las bases de la editorial por los siguientes veinticinco años. Decir que esta
historia, por su notorio paso del tiempo, es algo para dejar pasar, es una
ofensa.




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